Me atrevo a soñar

Si no lo veo no lo creo… esa soy yo, y aunque sea una paradoja, también me cuesta creer que esta frase me defina, como el “doble check” como me dice mi mujer cada día; “siempre tienes que confirmar todo lo que te dicen, no te crees nada…” y es cierto, me cuesta fiarme de lo que las personas dicen, sea quien sea… puede ser por narcisismo, o desconfianza. Quizás me enseñaron a verificar todas las fuentes de manera autómata y no me fío ni de mi sombra…

¿Pero a dónde quiero llegar con todo esto? Os voy a avanzar la conclusión.

Si, creo que mi zona de pánico a equivocarme por no confirmar y reconfirmar lo que pasa cada día es… inmensa… y creo que mi zona de aprendizaje debería crecer mucho más, quitarme las cadenas y darme cuenta de que antes de decir “no es posible” debo pensar en las cosas positivas que me daran intentarlo, retarme a mi misma y cambiar para llegar al lugar donde realmente quiero estar.

Aprender a expresarme con mayor claridad, aprender a saber lo que quiero y como lo quiero, para poder expresarlo en mi ámbito personal y profesional, porque el que no sabe expresarse no sabe hablar, de que sirven las palabras si no transmiten el mensaje correcto o si este mensaje no llega al interlocutor como tú esperas que lo entienda.

Así que, SI, me atrevo a soñar, me atrevo a aprender porque no hay edad para aprender y no hay límites, solo los que tú te pones.

Gracias Carmen, por estar ahí aunque siga mirando mis cadenas.